Pestaña

domingo, 19 de abril de 2015

Intervención en le aula con niños que tienen Síndrome de Down


La legislación actual en España recoge un amplio abanico de posibilidades de escolarización para los alumnos con Síndrome de Down, que abarca desde la escolarización en centro de educación especial hasta la la integración en centros ordinarios, pasando por fórmulas intermedias como la escolarización combinada entre ambos tipos de centros o las aulas especializadas en centros de integración.
Cuando un chico o chica con Síndrome de Down se incorpora a un centro escolar ordinario es muy importante dar respuesta a todas sus necesidades educativas y son los profesores los que se encargan de dar respuesta a estas necesidades.

Es preciso con estos alumnos variar la metodología educativa, utilizando un enfoque más personalizado en la intervención y sirviéndose de estrategias diversificadas, recogidas siempre que se pueda en su propia programación individualizada o adaptación curricular individual.
Las características básicas del proceso de aprendizaje de los niños que tienen Síndrome de Down pueden indicarnos cuales son sus principales necesidades educativas especiales:
  • Necesitan que se pongan en práctica con ellos estrategias didácticas individualizadas.
  • Necesitan que se les enseñen cosas que otros aprenden de manera espontanea.
  • El proceso de consolidación de lo que acaban de aprender es más lento. Aprenden más despacio.
  • Necesitan una secuenciación de objetivos y contenidos más detallada.
  • Tienen dificultades de abstracción,  de transferencia y de generalización de los aprendizajes.
  • En la mayoría de los casos necesitan adaptaciones curriculares individuales.
  • Necesitan apoyos personales de profesionales especializados(pedagogía terapéutica y audición y lenguaje)
  • El aprendizaje de los cálculos elementales es costoso para ellos. Tienen dificultades con los ejercicios matemáticos, numéricos y con las operaciones.
  • Necesitan con frecuencia programas específicos de autonomía personal, entrenamiento en habilidades sociales o educación emocional.
Podemos encontrar algunos ejemplos de intervención educativa en Fundación Iberoamericana Down 21 en Canal Down 21


Tipos de actividades
  • Debe haber flexibilidad a la hora de presentar las actividades.
  • Combinar diferentes tipos de actividad: trabajos manuales, trabajos en grupo, trabajo individual...
  • Las actividades deben ser de corta duración, utilizando un aprendizaje basado en el juego, lúdico, entretenido, atractivo...
  • Adaptar los materiales a cada alumno.
  • Dar al alumno con Síndrome de Down la posibilidad de trabajar con objetos reales y que pueda obtener información de otras formas distintas al texto escrito.
  • Dejarles más tiempo para acabar las actividades pero poco a poco ir pidiéndoles más velocidad en sus realizaciones.
  • Aplicar lo que se enseña y dejar que se realice una práctica repetida.

Actividades para trabajar con  niños y niñas que tienen Síndrome de Down






Actividades interactivas







Conclusión
Todos los niños precisan de estímulos para el correcto desarrollo de sus capacidades motrices, cognitivas, emocionales y adaptativas. Los niños con Síndrome de Down no son una excepción, aunque sus procesos de percepción y adquisición de conocimientos son algo diferentes a los del resto del alumnado.

jueves, 16 de abril de 2015

Importancia del ocio en las personas con Síndrome de Down

Un ocio de calidad es uno de los aspectos fundamentales para un adecuado bienestar físico y emocional.
Al igual que en otros contextos (educativo, laboral, familiar) las personas con síndrome de Down van a requerir apoyos específicos para desarrollar plenamente su tiempo libre y actividades de ocio. Los servicios de ocio enfocados a personas con discapacidad intelectual, son un apoyo importante.

Les ayuda principalmente a:
- Disfrutar desarrollando actividades
- Conocer a otros chicos con inquietudes y gustos parecidos
- Descubrir actividades que les gusta
- Aprender a desarrollar una cita con compañeros y amigos
- Espacios
- Las actividades deben desarrollarse en entornos comunitarios (cine, teatro, bares, parques, discotecas, karaoke, etc.)
- La oferta de actividades es mucho mayor y el desempeño de la actividad es mucho más rico, ya que hoy en día existen muchas asociaciones que organizan acampadas, actividades a corto plazo, donde las personas con síndrome de Down, tienen la oportunidad de participar en una buena inclusión social, dejando como huella una buena experiencia.



1. Personas de apoyo
Las personas de apoyo deben ser cercanas y sensibles a los intereses de la persona con síndrome de Down. Asimismo, deben respetar y potenciar la autodeterminación de los participantes, puesto que lo que se busca es una completa formación de su propia autonomía.
De este modo, las personas de apoyo pasan a tener un papel más secundario, para que dejar que las personas con síndrome de Down, lleguen a tomar sus propias decisiones.

2. Actividades
Deben ofertarse actividades acordes a la edad y los gustos de la persona con síndrome de Down.
Existe un gran número actividades de ocio que podemos llevar a cabo. Estas actividades pueden ser clasificadas en diferentes dimensiones que responden a características similares. Es importante conocer cuáles son estas dimensiones con el objetivo de:

  • Desarrollar un ocio diferente y enriquecido.
  • Tener una amplia experiencia de actividades sobre las que poder elegir.

Estas dimensiones son las siguientes:

  • Deportiva: Estas actividades tienen un  papel importante, debido a que, permiten desarrollar tanto la coordinación, el control  de los movimientos del cuerpo y el tono muscular. Así como, fútbol, tenis, psicomotricidad, natación, hípica, baloncesto…
  • Lúdica: Tiene que ver con actividades como ir a un parque de atracciones, al karaoke, teatros, guiñoles… de este modo los niños desarrollan la personalidad de cada uno y forjan sus propios gustos.
  • Festiva: Tiene que ver con actividades   como ir a las fiestas, de alguna asociación o familiares, esta dimensión es donde más
    se produce la interacción entre las diferentes personas y un fomento de las interacciones sociales.
  • Ecológica: Tiene que ver con actividades como el senderismo o disfrutar de especies animales o vegetales. De este modo acercamos ambientes que están más alejados de la ciudad, como bien puede ser la granja escuela, el zoo o un huerto, campamento, viajes…
  • Creativa (cultural): Tiene que ver con actividades como escribir, pintar o disfrutar  de un museo, estas actividades
    van a desarrollar otros tipos de talentos ya que  ellos van a desarrollar una parte más creativa que con otras actividades no desarrollan por completo.
  • Solidaria: Tiene que ver con actividades de ayuda a los demás, este tipo de actividades son muy gratificantes para las personas con síndrome de Down, ya que de esta manera toman un papel activo, viendo como su  ayuda también es imprescindible en el resto de personas, y desarrollan así sentimientos   y emociones, haciéndoles entender mejor la empatía. 

La unión de todas estas actividades nombradas
anteriormente, siempre van a favorecer la interacción entre las diferentes personas.


3. Actividades compartidas con otras personas con discapacidad intelectual:
Podemos buscar la posibilidad de que nuestro hijo realice actividades en:
En Servicios de Ocio de entidades y organizaciones que trabajan orientadas a personas con discapacidad
En concreto en la Asociación de Síndrome de Down.
A través de algunos Ayuntamientos o Comunidades Autónomas que realizan acciones específicas.







jueves, 9 de abril de 2015

¿Qué es el Sindrome de Down?


El síndrome de Down es una alteración genética producida por la presencia de un cromosoma extra (o una parte de él) en la pareja cromosómica 21, de tal forma que las células de estas personas tienen 47 cromosomas con tres cromosomas en dicho par (de ahí el nombre de trisomía 21), cuando lo habitual es que sólo existan dos.

Este error congénito se produce de forma natural y espontánea, sin que exista una justificación aparente sobre la que poder actuar para impedirlo. No hay que buscar culpables.
El síndrome de Down es la principal causa de discapacidad intelectual y la alteración genética humana más común: 1/700 concepciones. La incidencia aumenta con la edad materna, especialmente cuando ésta supera los 35 años, siendo éste el único factor de riesgo demostrado de tener un hijo con síndrome de Down.


El síndrome de Down no es una enfermedad y, por lo tanto, no requiere ningún tratamiento médico en cuanto tal. Además, al desconocerse las causas subyacentes de esta alteración genética, resulta imposible conocer cómo prevenirlo.

La salud de los niños con síndrome de Down no tiene por qué diferenciarse en nada a la de cualquier otro niño, de esta forma, en muchos de los casos su buena o mala salud no guarda ninguna relación con su trisomía. Por lo tanto podemos tener niños sanos con síndrome de Down, es decir, que no presentan enfermedad alguna.
Sin embargo, tenemos niños con síndrome de Down con patologías asociadas. Son complicaciones de salud relacionadas con su alteración genética: cardiopatías congénitas, hipertensión pulmonar, problemas auditivos o visuales, anomalías intestinales, neurológicas, endocrinas… Estas situaciones requieren cuidados específicos y sobre todo un adecuado seguimiento desde el nacimiento.

EXISTEN TRES TIPOS DE ALTERACIONES CROMOSÓMICAS EN EL SÍNDROME DE DOWN


  • Trisomia 21: El tipo más común de síndrome de Down es el denominado trisomía 21, resultado de un error genético que tiene lugar muy pronto en el proceso de reproducción celular.
  • Translocación cromosómica: No será necesario que el cromosoma 21 esté completamente triplicado para que estas personas presenten las características físicas típicas de la trisomía 21, pero éstas dependerán del fragmento genético translocado.
  • Mosaicismo o trisomía en mosaico: Las personas con síndrome de Down que presentan esta estructura genética se conocen como “mosaico cromosómico”, pues su cuerpo mezcla células de tipos cromosómicos distintos.

Los rasgos físicos de la persona con mosaicismo y su potencial desarrollo dependerán del porcentaje de células trisómicas que presente su organismo, aunque por lo general presentan menor grado de discapacidad intelectual.





Actualmente existen diferentes asociaciones, como puede ser Down España o la Fundación ONCE, que se dedican a desarrollar programas que abarcan todas las áreas del ciclo vital de las personas con síndrome de Down y tienen como objetivo asegurar su autonomía para la vida. Desde la atención temprana en los primeros años, a programas de apoyo al entorno familiar, inclusión educativa, ocio, empleo con apoyo y servicios de promoción de autonomía personal en la edad adulta.





Las personas con el síndrome de Down pueden hacer casi las mismas cosas que hacen los demás, solo que con un poco más de esfuerzo y empleando más tiempo.
El desarrollo, (o sea el crecimiento) de un niño con el síndrome de Down, en efecto, ocurre más lentamente, pero de la misma forma que en los demás niños.
Los niños con síndrome de Down hacen las mismas cosas que los otros niños: caminar, hablar, correr, jugar, ir a la escuela, aprender a leer y a escribir, estar con los amigos.
A veces emplean más tiempo.


Pero las personas con síndrome de Down son todas diferentes entre ellas y tienen necesidades de ayuda diversas.
La mayor parte alcanza un buen nivel de autonomía personal.
Aprende a cuidar de su persona (lavarse, vestirse, etc.), a cocinar, a salir a hacer la compra solos, hacer deporte, frecuenta a los amigos, tiene novia o novio.
Muchas personas con síndrome de Down de adultos aprenden un oficio y encuentran un trabajo, desempeñándolo bien.

En resumen, las personas con síndrome de Down saben hacer muchas cosas y pueden aprender muchas otras. 
Para que estas posibilidades de conviertan en realidad es importante que todos aprendan a conocerlos, a ayudarlos de forma adecuada y a tener confianza en su capacidad…, que son muchas.